Input your search keywords and press Enter.

El dinero está en el aire

(Página Siete).- El uso de Códigos QR en los procesos de pago está en plena explosión en el mundo y Bolivia no es la excepción. Se trata de una historia que comenzó hace 25 años pero que tiene mucho de cíclica, aunque pasado un cuarto de siglo todo indica que la forma de comprar y vender cambiará para siempre y para mejor.

La revolución de los Códigos QR se encuentra hoy en el mismo lugar donde comenzó todo, hace 25 años. Fue en Japón donde, en medio del boom económico, el complejo proceso de lectura de los precios les sacaba canas verdes a los cajeros de los supermercados. La necesidad de una lectura rápida de precios se comenzó a manifestar en los años 1960 y la primera respuesta fue el Código de Barras, pero tenía muchas limitantes. Hubo que esperar hasta 1994 cuando la empresa nipona Denso Wave creo el Quick Response Code, Código de Respuesta Rápida dicho en la lengua de Cervantes. De este modo aumentó considerablemente la velocidad de procesamiento de la información, gracias a una idea que resulta muy sencilla de implementar.

La prueba está que en la actualidad los métodos de pago con QR representan un mercado de 5 billones de dólares y en Argentina sólo una empresa de procesamientos de pagos (Mercado Pago) procesó en 2018 más de 3 millones de operaciones.

En Bolivia, en tanto, la revolución al igual que en Japón  también comenzó por los mercados, en especial en el Mercado Modelo de Irpavi de La Paz donde el sistema Simple de Banco Sol, a través de su aplicación denominada APPSOL ya es usado por alrededor de un centenar de comerciantes. Claro está que en el desarrollo de estos métodos de pagos se alinearon muchos elementos. Primero, aspectos culturales como ser el uso extendido de smartphones por buena parte de la población, también la iniciativa estatal al impulsar la inclusión financiera y la iniciativa privada, como ser el desarrollo por parte de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia de las herramientas de pagos Simple.

Simple simplifica de modo notable la operativa y transferencia de dinero desde cuentas bancarias. “Fuimos el primer banco que implementó la solución, en 2018”, afirma José Luis Zavala, Subgerente Nacional de Marketing y Responsabilidad Social Empresarial de Banco Sol. “Una vez que todos los bancos estuvieron interconectados, nos dimos cuenta que podíamos dar un paso más”, agrega Zavala, señalando que la herramienta era perfecta para el sector al que apunta esta institución financiera, las micro finanzas y los micro empresarios.

El sistema implementado en el Mercado Modelo de Irpavi es por demás sencillo. Banco Sol implementó un sistema de QR Cero que se encuentra a la vista en cada puesto de venta, facilitando las operaciones de las vendedoras que interactúan con sus clientes que solo debe abrir la aplicación de su banco, desde el teléfono escanear el código y luego deberá confirmar el monto y a la cuenta a la que se realizará la transferencia. “Las ventajas son muchas. Ya no es obligatorio manejar dinero en efectivo, lo cual es más seguro para compradores y vendedores. Además, es práctico porque no es necesario andar buscando un cajero automático para obtener el dinero para la compra y el vendedor puede cerrar la compra sin demoras” afirma Zavala, señalando algunas de las facilidades cotidianas que impone este método de pago.

Para los comerciantes, el sistema evita el caer en los pagos diferidos, soluciona el problema de contar con cambio para las operaciones y las transferencias son instantáneas.

El ejecutivo de Banco Sol dejó en claro que esto recién comienza y que el Mercado Modelo de Irpavi es solo el principio, Banco Sol a través del sistema Simple se extenderá a otros mercados, taxis, patios de comidas y en el corto plazo ya estará presente en todo el país.

Una nueva era está golpeando a la puerta en Bolivia, una en la que el dinero irá desapareciendo de la billetera, para encontrar un lugar más práctico y seguro en el teléfono. Por eso, no nos debe extrañar que cada vez más el dinero esté en el aire.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *